Luis Guillermo Pérez Casas

Colombia

JESUCRISTO: DERECHOS HUMANOS Y PAZ

Bye-bye Puerto Rico

En 1493 un tal Cristóforo Colombo, hispanizado como Cristóbal Colón, divisó en su segundo viaje a lo que creía eran Las Indias, una hermosa isla. Desde su flota, ahora más imponente y numerosa que las tres carabelas del primer viaje, al observarla brillar en lontananza y verificar a qué santo correspondía en el calendario ese día memorable, decidió llamarla San Juan de Puerto Rico.

JESUCRISTO: DERECHOS HUMANOS Y PAZ

Nuevo Código Electoral: ¿fraude en perspectiva o garantías para la democracia?

Era un domingo frío, 18 de mayo de 2003, en una mañana gris que no se hacía sentir porque la primavera ya exhuberante nos permitía gozar de las flores de los jardines y de las materas de las calles. Vivía en Tervuren, una hermosa comuna flamenca a las afueras de Bruselas, a la que se llega por una amplia avenida que lleva su nombre construida en por el Rey Leopoldo II, junto con la línea 44 del tranvía que comunica con el centro de la capital, para facilitar la llegada a la Exposición Universal de Bruselas de 1897. Allí en Tervuren expuso en un zoológico humano a 267 niños, mujeres y hombres, se prohibió a los turistas alimentarlos “Los negros son alimentados por el comité organizador”, 7 de ellos murieron de frío, una placa más fría que el recuerdo de los fallecidos está en una pared cerca a la comuna.

Tres octubres para superar los legados de la dictadura en Chile

“Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos” (Salvador Allende).

JESUCRISTO: DERECHOS HUMANOS Y PAZ

Sobreviviendo a la Covid-19 entre sueños y alucinaciones

Era una tarde fría de marzo de Me contagié con el virus de la Covid-19 hace más quince días, no había salido en semanas por precaución, he venido trabajando desde mi casa. Salí con las medidas de bioprotección necesarias un tapabocas, un gel y un frasquito de alcohol en mis bolsillos. En la medida que iba tocando puertas muy juiciosamente después utilizaba el gel e incluso el alcohol, así llegué a mi oficina que no visitaba en meses, miré al horizonte a través de la ventana unas pocas nubes perezosas se acostaban en el cielo como gozando de una hermosa mañana matutina. Revisé mi escritorio, tomé los libros algunos abiertos que había dejado de leer, respiré profundo mientras gozaba del silencio del pasillo y pensé que ya estábamos cerca del millón de personas contagiadas en el país por la pandemia y cerca de treinta mil muertos, entre ellos algunos conocidos.

JESUCRISTO: DERECHOS HUMANOS Y PAZ

El Imperio contra un hombre

El 7 de septiembre de 2020 se reanudó uno de los procesos más infames de los que se tenga noticia en el mundo occidental. El fundador de Wikileaks que reveló en 2010 la información que comprometía a las tropas de Estados Unidos en crímenes de guerra, torturas, violaciones de mujeres, ejecuciones extrajudiciales en Irák y en Afganistán, quien develó millones de cables de la diplomacia estadounidense en los que se desnudaba a políticos corruptos, a militares sumisos de distintas nacionalidades al servicio de la CIA o de los intereses imperiales; se enfrenta a la posibilidad de ser extraditado a los Estados Unidos con 18 cargos criminales que le podrían significar 175 años de prisión.

JESUCRISTO: DERECHOS HUMANOS Y PAZ

¿Tienes miedo?

El miedo es un instinto normal de supervivencia frente a cualquier circunstancia que pueda afectar nuestra vida, nuestra integridad, nuestra familia, nuestra comunidad, nuestra estabilidad material o emocional. Quienes a lo largo de la historia de la humanidad han querido oprimir y mantener el dominio sobre personas o pueblos sometidos por la violencia, siempre han acudido o acuden a la amenaza o la represión para mantener el statu quo, para preservar el poder, para exterminar cualquier manifestación de inconformidad.